¿Qué es el TEL o TDL?
El "trastorno invisible"
Es una condición neurobiológica que determina la forma en la que los niños aprenden y procesan su lengua materna. Es una dificultad que surge de manera intrínseca durante el crecimiento y que persiste a lo largo del tiempo. Esto quiere decir que es un trastorno del desarrollo, no una lesión producto de un accidente. El niño con TDL no "pierde" el habla por un evento traumático; simplemente, su cerebro encuentra barreras naturales para construir el sistema del lenguaje de forma fluida desde sus primeras palabras. No tiene una causa externa evidente, es decir, no es el resultado de una falta de estimulación, de problemas emocionales, ni de una lesión física.
Este trastorno puede involucrar a uno o varios componentes del lenguaje en diferente grado (fonología, gramática, léxico, discurso), tanto a nivel expresivo como receptivo.
Lo que las familias deben saber:
- No es falta de capacidad: los niños con TDL son inteligentes, tienen una audición normal y no presentan daños neurológicos que expliquen su dificultad.
- Es una condición "invisible": al no tener rasgos físicos, a veces se malinterpreta como falta de atención, timidez o desinterés, lo que genera frustración en el niño.
- Afecta de forma variada: puede impactar en la capacidad de expresarse (encontrar palabras, armar frases), en la comprensión (entender instrucciones o conceptos abstractos) o en ambas áreas a la vez y en diferente medida.
No obstante, aunque su denominación se refiere principalmente al lenguaje y la comunicación, también están afectadas otras áreas, como las socioemocionales y las motoras, pues muchos niños tienen problemas de coordinación, dificultades en la grafomotricidad o dispraxia.
