24. mayo 2026
No son solo palabras
Entrada escrita por la Dra. Alma Martínez de Salazar Arboleas, especialista en Psicología Clínica en la USMI-J del Hospital Universitario Torrecárdenas.
En la mayoría de ocasiones, cuando esperamos ilusionados que un bebé diga “sus primeras palabras” no somos conscientes de lo que realmente implica su aparición y lo que significa en el desarrollo de ese bebé. Implica reconocimiento, pensamiento, intención, sentimiento...Implica maduración de áreas cerebrales (el área de Broca y el área de Wernicke), anatómicas (cuerdas vocales, laringe), cognitivas (codificación, almacenamiento, recuperación y procesamiento de la información lingüística).
Nada es sencillo en el desarrollo del lenguaje. Múltiples procesos y estructuras han de evolucionar de manera coordinada para que esta capacidad, exclusivamente humana, alcance su máximo potencial en cada persona. Esa evolución se va produciendo día a día, desde el periodo embrionario, sin darnos cuenta, como algo “natural”; solo cuando eso no sucede y observamos ciertas dificultades en ese desarrollo, nos damos cuenta de su complejidad y su importancia, así como de los efectos negativos que dichas dificultades pueden tener, no solo en el momento presente, sino también en el funcionamiento futuro del niño, adolescente, adulto.
Los problemas y trastornos del lenguaje pueden afectar prácticamente todos los aspectos de la vida de una persona y no se limitan a la dificultad para hablar o escribir; impactan en la forma en que el individuo procesa el mundo y se relaciona con él.
1. En el ámbito Académico y Cognitivo:
- Dificultad en la Lectura y Escritura: existe una fuerte correlación entre los trastornos del lenguaje y la dislexia o problemas de ortografía. Si el niño no comprende bien la estructura de las oraciones o el vocabulario, tendrá problemas para decodificar textos y entender lo que lee.
- Rendimiento General: la mayoría de la enseñanza se basa en el lenguaje. Un niño con trastorno del lenguaje puede tener dificultades para seguir instrucciones complejas, entender explicaciones en clase y expresar lo que sabe en exámenes, lo que a menudo se malinterpreta como falta de inteligencia o desinterés.
- Habilidades Metacognitivas: pueden surgir dificultades para organizar el pensamiento de manera lógica y secuencial, afectando la resolución de problemas.
2. En el ámbito socioemocional.
- Inhibición Social: la dificultad para participar en conversaciones fluidas o entender el humor, los dobles sentidos y las reglas implícitas de la conversación puede hacer que el niño se aparte de sus iguales y prefiera juegos solitarios.
- Baja Autoestima y Ansiedad: la frustración constante por no ser entendido o por cometer errores repetidos puede generar una imagen negativa de uno mismo y generar ansiedad social, timidez extrema o, en algunos casos, conductas de evitación.
- Vulnerabilidad: la dificultad para entender el lenguaje figurado o las advertencias sutiles puede hacer que los niños sean más vulnerables al acoso o a la manipulación por parte de otros.
3. En el ámbito Laboral y Profesional (en la edad adulta)
- Limitaciones Laborales: las dificultades para comunicarse pueden restringir el acceso a ciertas profesiones o limitar el avance en la carrera profesional, incluso si la persona tiene habilidades técnicas excelentes.
- Estrés en el Entorno Laboral: la necesidad de hacer un esfuerzo consciente para comunicarse puede ser agotador y generar estrés crónico.
Por todo ello, la intervención temprana y continua es muy importante ya que puede contribuir a reducir estas consecuencias, si lo hacemos en los periodos de mayor plasticidad cerebral. Los tratamientos logopédicos, las intervenciones de terapia ocupacional y el apoyo escolar, permiten que las personas puedan desarrollar estrategias de compensación y alcanzar un funcionamiento óptimo.
Cuando decimos que un niño está “aprendiendo a hablar”, la verdadera habilidad no está en el vocabulario más extenso o en la pronunciación correcta de todas las palabras, sino en la capacidad de usar el lenguaje para crear una comunicación que sea clara, que le permita la relación con las personas de su entorno, que le sirva para “odenar” su pensamiento y funcionar en el mundo que le rodea.
De nada sirve tener las palabras perfectas y el mejor lenguaje si no hay comunicación real.
Desde Conecta TEL Almería agradecemos a la Dra. Alma Martínez de Salazar Arboleas su colaboración y su mirada profesional sobre la importancia del desarrollo del lenguaje.
